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¿QUÉ PUEDE APORTAR EL COACHING A LA EDUCACIÓN?

¡Seamos protagonistas de nuestra vida, cambiemos la historia! El gran desafío a los diferentes artífices de la educación

   Para comenzar a abordar este tema, me gustaría realizar una analogía entre la educación y el coaching.

            Por un lado la educación tiene como finalidad, la transmisión de la cultura en sus diferentes ámbitos, sea en lo individual, social, espiritual, etc., lo importante es que el aprendiz una vez que pasó por esa “enseñanza” se lleve algo diferente de lo que traía.

            El coaching según las definiciones más sencillas, tiene la finalidad de confrontar a la persona con su mejor versión, ayudando a desarrollar sus potencialidades, llevándolo a la toma de consciencia y responsabilidad para accionar de forma diferente de lo que venía haciendo, convirtiéndose en protagonista de su vida y así vivir de forma más plena y feliz, en los diferentes aspectos de su existencia.

            Se podría decir que ambas disciplinas en algún punto, tiene finalidades parecidas, o sea que en las dos,  se establece un estado inicial que es cuando se comienza y un estado final o deseado, que es cuando se termina cualquiera de los dos procesos: enseñanza o coaching, y además debe poder observarse como resultado  un crecimiento en diferentes ámbitos de la persona en el  camino que se transcurre entre el punto de salida y la llegada.

            Si se podría marcar una diferencia, estaría dada desde dónde se posiciona cada una de estas disciplinas para lograr sus objetivos. En este momento la educación está pasando por una gran crisis en todos sus aspectos, pero si pudiéramos verlo desde un ámbito más reducido, podríamos decir que ni los maestros ni los alumnos quieren participar de este intercambio que se propone para enseñar. ¡Qué problema se suscita! ya que como hemos dicho antes, es la forma de trasmitir la cultura de nuestra sociedad. ¿Cómo haremos a que los que nos siguen aprendan y puedan continuar con lo que tanto trabajo nos costó conseguir?¿De qué forma convencemos a las partes de participar en algo con lo que no están conformes, algo que de alguna manera no los hace felices?

 

 

De esta forma entra el coaching en las organizaciones educativas con sus aportes, en los diferentes participantes del proceso, trayendo diferentes alternativas, metodologías y herramientas, que colaboran con la toma de consciencia y a su vez con una forma de responder diferente o responder con habilidades nuevas a las situaciones que se plantean en el día a día en el quehacer del educador y del educando. Orientando y guiando a cada uno, para que puedan observarse como seres holísticos, con 8 dimensiones ontológicas indivisibles de cada Ser (física-mental-emocional-existencial-espiritual-familia-trabajo-tiempo libre), encontrándose con su propia verdad, alcanzando resultados extraordinarios en el proceso enseñanza-aprendizaje.

Pero no hay recetas mágicas, para todo hay que formarse, practicar y convertirse en alumno para poder luego ser maestro. Para que sea un paso efectivo en la calidad de vida de todos los intervinientes de este sistema, sería de mucha utilidad que se pensara en un cambio de cultura educativa, dónde se ponga el foco, no solo en la trasmisión de conocimientos como situaciones aisladas, que tengo que aprender para cumplir “culturalmente”, sino desde la perspectiva del crecimiento integral del docente, del alumno, que nos brinden herramientas para la vida, y que nos conecte con nuestras pasiones, visiones y misiones, con nuestros valores. Sólo esto nos llevará a poder experimentar los valores esenciales como la dignidad, la libertad, la paz, la verdad y sobre todo vivir con Amor, expandiendo nuestro Ser.

 

 

En conclusión el coaching puede aportar desde tantos lados a la educación, que ya no caben excusas para que no se incluya de alguna forma. Para esto se necesita un cambio en la concepción educativa. Pero la gran incógnita tiene que ver con ¿cuántas personas están dispuestas a llevar este cambio adelante?, ¿cuántos  están dispuestos a dejar de ser víctimas y pasar a ser protagonistas de sus vidas? tarea que se realiza a través del coaching. ¿Cuántos se atreven a la aventura de nuevos horizontes, conocimientos y enfrentarse a una mejor versión de sí mismos?

¿Cuántos están preparados a re-enamorarse de sí y de sus labores como docentes, directivos, supervisores, etc.? Desde la pasión y el convencimiento de que se pueden hacer las cosas desde perspectivas diferentes, buscando una mejora continúa para el beneficio propio y de toda la sociedad en su conjunto.

Lo dejo como el gran desafío a los diferentes artífices de la educación. Yo ya estoy sumando mi granito de arena desde el coaching en sus diferentes modalidades, individual, educativo, empresarial. Con cualquier acercamiento que tenga con otro y en especial con los docentes que ya pudieron disfrutar del conocimiento de esta disciplina.

¿Y vos estás dispuesto a sumarte a esta propuesta de querer vivir feliz y ser protagonista de tu vida?

 

Por: Silvana Soncini